Warren Buffett explica que uno de los métodos más eficaces para conseguir que alguien haga algo, es darles una “reputación” (buena, claro).

Es una estrategia que usa con los directivos de sus múltiples empresas.

El dar una reputación que mantener encaja con el consejo que le ofreció a la estrella de rock Bono, que en cierta ocasión buscó su ayuda para animar a que los norteamericanos colaborasen en su campaña contra la pobreza.

Warren le dijo: “No apeles a la conciencia de América. Apela a su grandeza y verás cómo lo consigues”.

Apelar a la conciencia de alguien significa referirse sutilmente a su sentido del bien y del mal. ¿Qué clase de persona eres si no ayudas a los que se mueren de hambre en África?. Eso nos hace sentirnos culpables y, por norma, rechazamos a las personas que nos hacen sentirnos culpables; de hecho, tratamos de evitarlas.

Warren, por el contrario, le aconsejó a Bono que hablase de la grandeza del pueblo norteamericano. Imagina cómo sonaría un discurso que suscitara la culpabilidad de la gente en boca de Bono:

“La gente se muere de hambre en África. Vosotros, la nación más rica, ¿os vais a quedar sentados mientras se mueren de hambre?”


Ahora compáralo con este otro:

 

“Sois parte de la nación más inteligente del mundo, ganasteis la Segunda Guerra Mundial contra todo pronóstico y fuisteis los primeros  en poner un hombre en la Luna. Por eso, cuando me enfrenté a este enorme problema viendo tanto sufrimiento en África, me pregunté: ¿A quién debo recurrir?.

Entonces tuve una revelación: debía recurrir a la nación más poderosa del mundo, la única que puede lograr lo imposible”.


Warren le aconsejó a Bono que apelara al sentimiento de orgullo norteamericano, a su grandeza, a su reputación.

Si le das a una persona (o a una nación) una reputación que mantener, buscará la forma de no perderla. Si haces que se sienta culpable y avergonzada, no responderá a tus peticiones.

La culpabilidad no es productiva. Para Warren lo que funciona es apelar a la grandeza de las personas y lo mismo te sucederá a ti.

Y lo más importante, funciona si la empleas con la gente que tienes a tu alrededor y que tratas de motivar, ya sean tus hijos, tus empleados, o tus compañeros.

¿Qué opinas sobre este consejo de Buffett?